Seleccionar página

Ingredientes 

  • vaso de avena cortada, en granos o en copos.
  • Un litro de agua mineral
    La cantidad es orientativa, ya que al final va a depender de lo espesa que quieras tu bebida de avena. 
  • Una pizca de sal
  • Canela, extracto de vainilla y miel o azúcar para mejorar su sabor.

Procedimiento

Añade los granos de avena en un recipiente con agua y déjalos reposar durante 12 horas aproximadamente. Este agua la vamos a desechar.

Dejar los granos en remojo ayudará a que se ablanden, lo cual facilita su trituración, y le dará un toque más espeso a nuestra leche (remójalos durante menos tiempo si prefieres que tu bebida quede más líquida).

Cuando los granos estén blanditos, enjuágalos y escurrelos bien para quitar las posibles impurezas que se han quedado en el agua después de estar tantas horas en remojo.

Mezcla los granos con los 900 ml de agua. Con poca agua resultará en una bebida espesa, mientras que si le echas mucha, la bebida te saldrá más líquida.

Bate la mezcla de menos a más de velocidad hasta llegar a la máxima potencia. No pasar demasiados segundos a máxima potencia con el fin de no «quemar» la avena, y así evitar que pierda  propiedades.

Cuela el resultado utilizando un colador fino  y  Hazlo lentamente mientras lo remueves.

Asegúrate de que filtras bien todo el líquido apretando la cuchara contra el colador para conseguir la mayor cantidad de leche. Puedes hacer el proceso dos veces para separar más pulpa del líquido.

Echar un poco de canela molida, una cucharada de miel, una pizca de sal y una cucharadita de extracto de vainilla y volver a batir para que se mezcle todo bien.

Ponerla en un recipiente y meterla en la nevera.

Batirla bien antes de consumirla, ya que la leche de avena casera se separa porque no tiene emulsionantes añadidos. Los ingredientes más pesados se concentran en el fondo del recipiente, ¡es normal!

Dura entre 3 y 4 días si está bien tapada y refrigerada.

La leche de avena casera la puedes usar: batidos, con los cereales por la mañana, en muchos postres, para cocinar u obviamente para bebértela directamente. Se puede usar también para aplicártela a la piel, ya que tiene muy buenas propiedades cosméticas. No añadirle endulzantes si vas a usarla para un fin que sea diferente a beberla.